“No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar la bandera de la imaginación”, dijo André Breton
         Termina el Memorial Ascanio 2012.. el cual disfruto y no disfruto... no disfruto porque he estado liado este finde y no he podido estar en este pedazo de congreso que monta la s.e.i. ni ver a amiguetes... Pero disfruto porque me han galardonado con el premio más prestigioso de magia de cerca de España y eso es un honor (si al menos lo pudiera haber  ido a recoger leñe!!!)...
      
         Hace poco leí en un foro de magos a Rubiales (grandísimo mago y bellísima persona!!!!), que escribía que su intención era hacer un homenaje al maestro por todo lo que le había aportado, luego en el libro regalo de juegos y anecdotas que hicieron Miguel y Carlos (que librazo!!!) leo las pequeñas historias de muchos de los que conocieron a Ascanio y me hizo reflexionar de lo mucho que ha influido a todos nosotros y de lo bonito que fue conocerle...
        
       Es hermoso el poder colorear la vida de los que nos rodean... facilitarles el camino... y darles un empujón... que fue lo que Arturo hizo por nosotros... nos dió ánimo y color...
    
       Este año he cumplido mi pequeño sueño de ganar el Ascanio y hacerle mi pequeño homenaje... pero el premio no hace el homenaje.. lo hace que nos acordemos de él...

      ...seguimos Gozando!!!!
    Tras un día de mucho ensayo (y algún zombi que otro) encuentro el video de la primera vez que presenté mi número de concurso en el Ascanio, hace tres años ni más ni menos... Lo que más me asombra es lo muchísimo que ha cambiado la rutina y lo que he aprendido con ella (y lo que me queda por aprender!!!!).

    El próximo mes presento nuevamente la rutina al memorial, no por querer ganar el premio, ni por el reconocimiento... simplemente por seguir aprendiendo, por que siga mejorando y por hacer en esta vida algo que merezca la pena...

  

      ... Me encanta la canción y la composición... todo...
    A veces hay días que la vida carece de sentido, tampoco digo que lo tenga, pero en ocasiones pierde completamente la razón de ser... se desdibuja como una duna en el desierto... pienso en nuestra existencia vacía que vaga hacia ninguna parte... pienso en el futuro desesperanzado que nos espera... pienso en la mezquindad humana... pienso que no merece la pena pensar...
    Cuando era más joven fantaseaba, antes de dormir, con la idea de hundirme en el mar para huir del mundo terrenal... me lanzaba al agua desde lo alto de un muelle sin mirar atrás, me fundía con la sal para formar parte del océano... hoy hay veces que cierro los ojos para navegar entre las aguas de mi imaginación, para aislarme de mi existencia... pero, tarde o temprano, tengo que volver a abrirlos para continuar caminando por las calles de Madrid, sin encontrar muelles para saltar...

    Hay que saber de donde vienes para saber a donde vas...

El mundial se acerca...
    Siempre he querido la oportunidad de escribir esta pequeña anécdota que me ocurrió con Arturo y a la cual le tengo mucho cariño, anécdota que me marcó como artista:

   Una de las primeras personas que conocí, al llegar a Madrid, fue a Arturo con el cual hice buenas migas por ser ambos canarios, y por ello, me invitó a venir a una reunión que hacía los jueves en su casa. Eran unas reuniones estupendas en las cuales se respiraba mucha magia y en las que Arturo me echaba unas broncas de cuidado por no acordarme del autor de un pase o de un juego  (me temo que se me siguen olvidando!!!).
     Uno de tantos jueves me fui a su casa, pero ese día se me olvidó que no había reunión porque Arturo tenía una actuación en Houdini, aun así, me invitó a que lo acompañara en el taxi. Parecía un niño contento e inquieto por actuar. 
      Ya de camino me miró misteriosamente, como solía hacer, abrió una pequeña caja de hojalata, sacó una tarjeta en blanco y me dijo: "Cada vez que actúo dejo apoyada, mirando hacia mí y en la mesa, esta tarjeta para recordarme que siempre, siempre el primero que tiene que disfrutar... soy yo". Le dio la vuelta a la tarjeta como si estuviera a punto de llegar al climax de un efecto y me mostró lo que ponía:"GOZA" en letras mayúsculas. Arturo en todo momento de su actuación leía la tarjeta para recordar que tenía que disfrutar, que tenía que gozar!!!. Pocos meses después fallecía tranquilamente.
      En mi carrera artística he aprendido mucho y mucho (muchísimo!!!!) me queda por aprender, pero el mejor consejo que han dado y la lección más importante que he aprendido nunca me la dio él. Por eso, cuando me veas en el escenario disfrutando y sonriendo es porque, en lo más profundo de mi corazón, tengo una tarjeta que lleva escrito en letras mayúsculas: "GOZA". 
(gracias Arturo).